La segunda mitad de los 90 fue un momento extraño para la música. Habiendo pasado la explosión Grunge, pero con la escena alternativa aún ocupando un espacio importante en MTV y en las listas de éxitos, al mismo tiempo una nueva forma de entender la música electrónica y bailable estaba apareciendo en las listas. Entre esa camada de nombres estaba el grupo británico Jamiroquai, quienes ya habían llamado la atención con el lanzamiento de sus dos primeros discos: Emergency on Planet Earth y Return of the Space Cowboy en 1994 y 1995 respectivamente. Pero es en el 96 cuando la banda de Jay Kay se transformaría en un absoluto fenómeno gracias al éxito de su tercer disco de estudio: Traveling Without Moving. 

Trabajando con canciones más concisas y dejando de lado las excursiones sonoras de más de 7 minutos (excepto por el tema que cierra el disco), “Traveling…” tiene es una culminación de esos tres primeros proyectos. Al mismo tiempo una evolución y un tributo al sonido de la música disco, la banda se luce en la instrumentación y la producción creando paisajes sonoros en clave de funk de una belleza rara en el género. Desde el primer tema, la inescapable, Virtual Insanity, hasta el cierre en la compleja Spend a Lifetime, el disco no desescatima en esfuerzos. Cada gancho parece calculado por una supercomputadora para aparecer en el momento justo para ser lo más pegajoso posible, sean los tambores retrofuturistas de Use the Force o la linea de guitarra más sexy de este lado de INXS en Alright

Pero debajo de esa capa de de guitarras funk y jazz ácido hay algo de paranoia tecnológica. El caso más evidente es la mencionada Virtual Insanity, pero la idea permea todo el disco, con canciones como Drifting Along y terminaría marcando la carrera posterior del proyecto, en particular al reciente Automaton. Pero no por eso deja de ser profundamente divertido, en vez de reclamarnos nuestros descuidos al planeta, Jay Kay toma nuestros oídos con ritmos pegajosos y de allí nos atrapa.

La segunda mitad del disco muestra algunas facetas distintas del grupo. Pasando por las instrumentales Didjerama y Didjital Vibrations, y cerrando con la oscura y bailable Funktion, un tema de club de los 90 que parece diseñado para una fiesta en un sótano lleno de luces de neón. Es una excusa para que el grupo se alejé un poco de las influencias del soul y el funk de los 70 hacia sonidos más propios de la época.

En 2021, «Traveling… » suena a un futuro musical que nunca perseguimos, o un pasado que presagiaba cosas muy distintas. Es complicado saber qué pasó exactamente, pero lo cierto es que la música bailable se fue por otros caminos y que la posterior explosión del neo-soul y los sonidos discos en el panorama pop, encabezada por Daft Punk, no consiguieron espacio para unos Jamiroquai que siguen lanzando discos pero que parecen existir solo para su propio nicho. En cualquier caso, Traveling Without Moving sigue siendo una pieza clave del rompecabezas musical de los 90. Una explosión retrofuturista de pop, funk, jazz ácido y disco music que merece ser revisada más allá de sus sencillos y este aniversario es una buena excusa.

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