Todos los años son cientos de discos que salen, y para cualquiera es imposible cubrirlos todos. Sin embargo tratamos de escuchar la mayor cantidad posible de música y siempre hay alguno que se escapa entre las grietas.

Al mismo tiempo es normal que algunos trabajos se escapen de los ojos del mainstream, que no suenen en radios o incluso se escapan de muchos de los medios dedicados al mundo alternativo, que apuestan por algunos de los nombres más conocidos para atraer la atención en las redes.

Por eso decidimos compartir diez discos que hemos escuchado este año y que quizás se te hayan escapado atento de los Arctic Monkeys y Dua Lipa y que pensamos valen la pena escuchar.

Superchunk – ‘What A Time To Be Alive’

‘What A Time To Be Alive’ es un disco que parece disfrutar de su rebelión. Aunque Superchunk no para por un instante de despotricar contra el gobierno de Estados Unidos, el sistema y un poco de la escena punk, todo en un bombardeo constante de riff poderosos y coros pegajosos.

Aunque su tonos de punk puedan parecer un salto al pasado es un disco que suena necesario en el caos de este momento del Siglo XXI.

MCcaferty – ‘Yarn’

MCcaferty es una banda norteamericana que había generado algunas olas en su país natal, pero no habían podido mostrar todo su potencial hasta este disco. Una oda a la tristeza y al dolor trabajada sobre explosivas guitarras.

Sin embargo el mejor truco del disco es como revela su verdadera naturaleza, pasando de temas que podrían ser pop sin muchos cambios para empezar a mostrar su cara más oscura, pero siempre con un toque necesario de esperanza.

The Interrupters – ‘Fight The Good Fight’

Optimismo puro en forma de Ska. The Interrupters es un grupo descubierto y producido por Tim Armstrong, fundador de Rancid, y es fácil notar que vio en ellos.

Una banda con pocas pretensiones, aunque también pocas ambiciones, que logra cumplir con lo que se propone sin demasiada dificultad. Perfecta para armar un pogo en tu casa, sea con amigos o con los muebles.

Ghost – ‘Prequelle’

La banda de metal sueca liderada por Tobias Forge se ha vuelto todo un fenómeno en el mundo alternativo, pero su último disco ha sido un poco ignorado por la mayoría de los medios. Una lastima pensando que tenemos al mejor trabajo del grupo en nuestras manos.

Un trabajo con tintes conceptuales que trata de la peste negra y la muerte como presencia permanente, pero todo con un tono festivo inevitable en el que la banda enfrenta el final como una excusa para subir el volumen de sus guitarras.

Courtney Barnett – ‘Tell Me How You Really Feel’

La cantautora Australiana es una de esas voces que parece atorada justo en la cúspide de ser descubierta por el gran público, lamentablemente este tampoco parece ser su año.

Que esto no nos distraiga de su más reciente catálogo de tristezas. Su disco es una muestra personal de ira y distorsión en clave de folk protagonizados por la particular forma de cantar de la intérprete.

Janelle Monáe – ‘Dirty Computer’

Un contendiente poco mencionado a disco del año. Janelle parecía lista finalmente para ser descubierta por el mainstream pero eso no ha ocurrido, el disco falló en conseguir un hit en Billboard y parece haber pasado su ventana en la conversación cultural.

Una lastima porque es mucho lo que tiene que ofrecer. Tomando influencias de Kendrick Lamar, Prince y David Bowie la cantautora replantea el mundo del pop y lo devuelve a un espacio rebelde que le hace falta, atacando la forma de vida norteamericana, el racismo, la homofobia y a Trump. Una bocanada de aire fresco para el Rn’B en medio de tanto trap.

Camp cope – ‘How To Socialize And Make Friends’

La escena australian sigue generando talentos que el mundo deberías escuchar, pero que siguen pasando por debajo de la mesa. Las chicas de Camp Cope se suman a esa lista con este poderoso disco sobre la soledad de la adolescencia y el miedo a cambiar.

Saltando entre irá guitarrera  y el indie folk el disco es una montaña rusa emocional que sirve como recordatorio de lo que el género puede lograr.

Superorganism – ‘Superorganism’

Un colectivo global de músicos, residenciado en Londres y liderado por la carismática Orono Noguchi quien replantea del todo el rol de la diva pop, e inclusive el de una cantante indie.

Entre Samples, caos y melodías pegajosas el grupo crea un disco absolutamente cautivador e inescapable. Pop psicodélico es la descripción más apta pero hasta eso se queda corto, es música divertida, maximalista y pegajosa, merece tener más oídos atentos.

Teyana Taylor – ‘KTSE’

Teyana Taylor nos dejó silenciosamente el mejor de todos los discos producidos por Kanye West en su retiro en Wyoming. Una reinvención de Rn’B sobre los beats minimalistas del controvertido músico con los que la voz de Taylor hace magia.

Capaz de ser sensual, político y devastador dependiendo de lo que esperen lograr estas dos luminarias ‘KTSE’ recorre más en 8 canciones que algunos artistas en toda su carrera.

Years And Years – ‘Palo Santo’

Este disco es suficientemente reciente que aún es posible que gane un espacio en el mundo mainstream, pero de momento solo ha sido reportado por algunos portales especializados, y es una tragedia.

Si Years And Years apuesta en momentos por letras bastante oscuras, pero nunca pierden de vista su sensibilidad pop, cada canción del disco podría colarse sin miedo en un playlist radial y parecer en su sitio. Pero que no te engañe la capacidad de estos británicos de quedarse en tu cabeza de forma permanente, son de los mejores compositores del momento.

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