El panorama del K-pop se ha visto sacudido tras confirmarse que Taemin, integrante de SHINee, ha roto sus vínculos con la agencia Big Planet Made Entertainment.
La empresa informó oficialmente el cese de la relación este martes, alegando simplemente que el contrato exclusivo había llegado a su fin. No obstante, reportes de medios coreanos sugieren una realidad mucho más compleja y tensa detrás de este movimiento administrativo.
Según informes de la prensa surcoreana, la salida no habría sido una transición amistosa, sino el resultado de una exigencia contundente por parte del músico para revocar su contrato. Este desenlace resulta sorpresivo considerando que Taemin se unió a la compañía hace menos de dos años, tras haber finalizado una histórica etapa de 16 años con SM Entertainment.
La controversia ha escalado debido a filtraciones sobre la gestión financiera de la agencia. Diversas fuentes locales señalan que el artista habría estado cubriendo de su propio bolsillo parte de los salarios de los miembros de su equipo de trabajo. Además, han surgido rumores que apuntan a una deuda masiva por parte de Big Planet Made Entertainment hacia el intérprete, la cual podría superar los 1.000 millones de wones (aproximadamente 694.000 dólares). Esta situación habría sido el detonante para que el cantante buscara su independencia de forma inmediata.
A pesar de la incertidumbre contractual, la carrera de Taemin sigue alcanzando hitos históricos a nivel global. El artista se prepara para debutar en el Festival de Música y Artes de Coachella Valley en Indio, California, el próximo mes de abril.
Con esta presentación, se convertirá oficialmente en el primer solista masculino de K-pop en formar parte del cartel de este prestigioso festival. Este logro subraya su relevancia internacional y su capacidad para liderar su carrera de manera autónoma, incluso en medio de disputas legales con su anterior representación.