Tras su paso con la banda venezolana Musanostra hasta sus últimos días, el cantautor Alex Musanostra, de Puerto La Cruz, inicia su camino como solista con el lanzamiento de su más reciente sencillo llamado Canibalismo, presentado con una estética colorida y caribeña que esconde grandes mensajes en su interior. Es el primer proyecto lanzado por el músico venezolano tras dejar de pertenecer a Musanostra y dedicarse a un nuevo camino y nuevos métodos para crear un proyecto lleno de conceptos y símbolos inspirados en él mismo y sus vivencias. Además, contó con una producción de Max Martínez, la mezcla de Jesús G. Siso y la masterización de Chalo González. 

Pero, con esta canción, Alex trata de explicar un encuentro carnal con sus posibles repercusiones, ¿pero qué querrá decir eso exactamente? Por esa interrogante y muchas más conversamos un poco con el cantante para conocer un poco más sobre todo lo que esconde este trabajo, su proceso previo, las vivencias y aprendizajes adquiridos y más. 

¿Cómo fue el proceso de creación de Canibalismo? ¿De donde nació la idea? 

Con Canibalismo pasó una cosa bien interesante, porque yo antes de comenzar mi proyecto solista tenía a la banda Musanostra, y en el 2019 se disolvió, por lo que de ahí yo quedé como en un limbo hasta que vino el 2020 con su aporte ¿no? Me quedé como sin ningún soporte y, de esa carencia me dije: “wow, vamos a ver qué se puede hacer” porque ya no podía seguir sintiéndome así. Después me di cuenta que, si uno confía y se “lanza” las cosas pueden ocurrir. 

Con respecto a Canibalismo, es una canción que había compuesto como hace 4 años, y en ese entonces era muy distinta, y cuando se disolvió la banda, arreglé el tema y comencé a producirlo para ver qué posibilidades tenía; para ese momento, no tenía las ideas preconcebidas de lo que iba a hacer, sino que fui a ver qué es lo que podía crear como tal, y poco a poco se comenzó a abrir como un panorama a nivel de sonidos, porque ya no estaba amarrado a ninguna limitante. Es decir, la experimentación fue mayor y también lo interesante es que yo le compuse la canción a una amiga con este feeling sexy o de cortejo, e incluso era de lo que yo creí que hablaba, hasta hace menos de un año. 

Esa canción ha sido muy curiosa porque cuando se grabó, produjo y mezcló, me di cuenta que había como un subtexto u otra lectura en la canción, y es muy lindo porque yo siento que las canciones lo eligen a uno, y que uno es como un canal o un medio para que eso se manifieste, pero la canción ya está. En este trabajo comenzamos a verle otra visión –en cuanto a significado y a temática– de cuando uno se aferra a la parte física de la persona con la que quiere estar, y no la espiritual, y eso lo que hace es desgastar a la persona, y se puede aplicar con el trabajo, un objeto, una persona… es sobre fijarse nada más en una sola cosa, solo pararle a eso y no tener conexión con el todo. Cada quien puede asimilarlo a su manera, y eso es lo bonito del arte. Pero en general, todo esto está reflejado en el video, ese comerse mutuamente como sinónimo de las consecuencias de un apego hacia algo hasta irse de nuestras manos.

¿Cómo te sentiste trabajando con Max Martínez, Jesús Siso y Chalo González para la producción del tema? 

Yo venía trabajando con ellos, más que todo con Max, desde hace tiempo cuando estaba en la banda, y todos los involucrados son personas muy profesionales. Incluso, muchos de los instrumentos que están dentro de la canción los tocan miembros de la agrupación, entonces ya ese vínculo estaba y, en este momento, no había ningún tipo de filtro, es decir, nos fuimos yendo al ritmo de como la canción lo pedía. Más adelante se integró , en la producción, Alejandro Pinto, que también grabó los bajos para Calolo en su momento, y también grabó las flautas colombianas que se escuchan en la canción. Con Siso trabajé hace muchos años y él fue que se encargó de la mezcla e hizo el enlace para trabajar con Chalo, que es un ingeniero que todo el mundo venera por su elegancia a la hora de trabajar el audio y poner justo lo que se tiene que poner, además que recordemos fue estuvo nominado a un Latin Grammy y trabajo con uno de los proyectos de Mon Laferte, entonces fue una experiencia muy genial. 

El videoclip fue editado por Uh Caribe y muestra unos audiovisuales bastante interesantes que, como ya has dicho, te llevan a una experiencia intensa ¿fue un ideal que tenías desde el principio o fue apareciendo con el tiempo? ¿Ya conocías a Tamara de antes? 

Yo no conocía a Tamara antes, y curiosamente, en un principio, cuando decidí hacer mi proyecto solista en el 2020, fue cuando dije “vamos a hacer lo que se pueda y con lo que haya en el momento”. Una de las cosas que a mí me pasaba al internalizar las cosas que me mueven, era el darme cuenta que antes no había reunido el valor para decir “yo puedo”, y yo sentía que nadie iba a verme si era yo solo parado en una tarima o en una canción, pero mas adelante dije “vamos a intentarlo”. 

Me di cuenta que era posible y di ese salto más allá del miedo, a lo que comenzaron a pasar el pocoton de cosas mágicas. Allí fue cuando me armé de valor y le hablé a Tamara para que me ayudara, e hicimos click desde el principio porque además yo no tenía una idea clara en la cabeza, y cuando ella me mandó sus primeras ideas me encanto y le dije “eso es”. Siento que ella logró transmitir lo que hay más allá de las palabras, como dice la canción. Fue mucho más de lo que yo me imaginaba y fue un proceso bellísimo, además, siento que cada día más, formamos una amistad super bonita. 

Cuéntanos de la sesión de fotos para la promoción del tema ¿cuál es el mensaje que se quiere transmitir? 

Ahí hay muchas cosas porque, como te digo, estábamos todavía medio traumados con la cuarentena, pero poco a poco fui conociendo a las personas que trabajaron conmigo, y también fueron llegando nuevas ideas. Como te dije, para dar ese salto, tuve que mirarme al espejo, que incluso esa es una de las fotos principales de la promoción: yo en un escenario frente al espejo, que transmite el mensaje de no solo ver lo que hay detrás, sino verse a uno también, con todos los defectos y virtudes, sin ser menos que nadie, pero tan valioso como todos los seres humanos. Ese concepto de reconocerse fue el que escogí para el proyecto. 

También, cuando me di cuenta de que estaba solo en este proyecto, entendí que esa “soledad” no conlleva a que uno esté despojado de la compañía de muchas cosas, y las canciones son las principales. Cada personaje que aparece en la sesión está capturado desde varios ángulos, para demostrar que, con el álbum, muestro todo lo que tengo y todos mis lados, son las historias que voy a contar, y cada uno de los personajes que está ahí representa a una canción del proyecto.

Con la chica que es la imagen de Canibalismo hubo algo muy poético, porque pasó que, a esta chica, a la que le escribí/dediqué la canción hace muchos años, la volví a contactar, porque vi que se convirtió en una artista visual y fotógrafa, y le pregunté si se anotaba para hacer el arte del proyecto. Luego le envié la primera canción, que fue esa, para ver que se le ocurría, y de ahí creó todo un concepto en donde, incluso, se puso ella misma como uno de los personajes, que es ese con la toalla y los lentes. Entonces lo gracioso es que, a la chica a la cual le escribí la canción, es la misma que sale en la portada y también es quien diseña todo el cover art del sencillo. 

Como lo que me acabas de explicar es un adelanto de los siguientes singles que vas a sacar, al final ¿todo eso se convertirá en un álbum? ¿Y saldría en este 2021?

Lo más cómico es que no tengo ni idea. Tengo sencillos grabados, tengo unos que están compuestos, pero no se si se publicarán todos los sencillos o si se imprimirá como un solo producto, o si será un disco o no. Siento que todo esto es muy divertido porque es como dedicarse con disciplina y amor a lo que se está haciendo y permitir esa apertura de ver cómo ser distinto y formar tu propio camino. 

¿Cuáles fueron tus principales influencias musicales para la creación de Canibalismo?

En un principio la melodía de Canibalismo vino de un día en el que  estaba en mi sala, y estaba tarareando una canción de Arcade Fire, y comencé a cantar variaciones de la canción, de ahí me conseguí tarareando la melodía del coro de canibalismo, por lo que agarré la guitarra y comencé a construirlo. Para mencionarte algunas, porque son muchas, está la cumbia tradicional colombiana, porque en un inicio ésta nace con la fusión de los tambores africanos y tambores indígenas, y tienen esa fuerza de la cultura africana y sutileza de la cultura indígena. Esa fuerza de la cumbia colombiana de gaitas me movió mucho y me pregunté: “¿qué podemos hacer creando este puente entre el estilo rock urbano y el ritmo latino?”. Hay un cosa que es muy constante en la música que hago, que es tomar esa chispita o energía que está preservada en el folk, y como es una magia que te mueve pero actualmente pasa desapercibido porque es muy delicado, por mayor fuerza que tenga (por ejemplo, está el caso de Silvia Estrada, que hace música super vulnerable y super bella y la admiro mucho) en mi caso se me presentó la interrogante de cómo podemos vestir el folk dentro de un lenguaje que entre conversación actual -en cuentos  arreglos- para que se mantenga esa magia y fuerza del folk pero en otro lenguaje. Me gustaria decirte más influencias, porque hay muchos, pero me gustaría mencionar Devendra Banhart y a Alex Turner, por ejemplo, y mucho de musica de cumbia y gaita  

¿Cuando sientes te que despertó ese  interés por la fusión de ritmos caribeños con el folk y el rock?  ¿Fue después de la banda o con el proyecto solista?

Desde niño recuerdo estar en mi casa y estar escuchando a Los Beatles, pero luego sonaba algo de Beethoven y luego música venezolana como el cuarteto, entonces desde muy pequeño tuve esa apertura a recibir la música como música. Los géneros ya sirven como para explicarlos o detallar sus características pero la música es música y me parece maravillosos que sea también como una creación colectiva, porque al final los ritmos que tienen las canción tiene más de mil años de antigüedad, si nos ponemos a estudiarlo bien, y hay tantas raíces (como el blues, por ejemplo) que, a fin de cuentas, me doy cuenta que la música es una obra colectiva que la humanidad va haciendo, es una canción que vamos cantando entre todos, y mientras más podamos abrirnos a esa belleza creo que mas podemos disfrutar, porque creo que no hay barreras en cuanto a la mente 

¿Cómo sientes que ha sido la recepción del sencillo?

Ha sido muy bonito porque me hizo dar cuenta, con pruebas, que muchas de las cosas que me atormentan metalemente, como los miedos, solo existen ahí, en mi cabeza. Yo al principio tenía muchas dudas, no estaba convencido de lo que hacía pensando en cómo lo iban a percibir los demás, pero luego recibí los comentarios de aquellos que dicen que la canción es super pegajosa y que les parece muy fresca, y es muy lindo ver qué es lo que hay detrás de ese miedo y detrás de esa voz que nos habla cuando no podemos dormir, que al final es un engaño. Con Canibalismo he confirmado eso, que casi nunca estaremos en lo cierto cuando dudemos de nosotros mismos. 

¿Qué diferencia –a nivel musical o de esencia– hay con este nuevo proyecto con Musanostra?

Me encanta esa pregunta porque siento que una de las cosas que más diferencian a los proyectos es la experiencia acoplada, el aprendizaje con muchas personas, y el estar con las idea más madura de lo que se quiere hacer y estar abierto a muchas más ideas que están por venir. Usualmente, estar en una banda es como tener una relación de matrimonio con cuatro personas, donde hay que siempre ponerse de acuerdo con las cosas, ver la diferencias de cada uno, puedes debatir las ideas…y con el proyecto solista también trabajas en equipo pero hay como un riesgo más interesante, porque, a pesar de que existe la misma cantidad de riesgos y aparecen muchos debates contigo mismo, tienes que lanzarte, entonces hay como ese vértigo a veces, pero también es muy lindo porque ha sido se convierte en un camino de autoconocimiento y de experimentar desde lo más random que se me puede ocurrir hasta lo más pesado de forma detallista. De aquí en adelante ya no hay ningún tipo de frontera, porque ¿quién  sabe? Es muy probable que grabe una canción al estilo de Willy Colón o Hector Lavoa, o un trap, o una changa tuki, o una tonada estilo Simón Díaz. También que con la banda hay una inocencia ante el adentrarse a este mundo musical. 

¿Te gustaría experimentar con otros géneros en el futuro? Si es así ¿cuáles tienes en mente? 

Si claro, no hay nada que me lo impida. Hay vallenatos que son increíbles, de hecho, Augusto Brancho tiene un vallenato super indie y es increíble, y te hace preguntarte “¿por qué nos vamos a cerrar a las posibilidades?”. Tal vez no haga black metal, pero puede que haga jazz, reggaeton, siempre procurando ver cada canción como un mundo en sí mismo, y lo que vibre en ese momento será, como lo decida la canción. Como te mencione antes, uno es como un vigilante viendo a ver cómo y cuándo llega esa canción a uno. 

¿Cómo describirías el futuro de Alex Musanostra y que podemos esperar tras este lanzamiento? 

Creo que la única constante es que siempre estaré contando historias, porque así es mi forma de hacer arte, contando historias, Entonces eso, habrá más historias y anécdotas de la vida contadas a través de música, y en término de formatos no puedo adelantar mucho, pero el camino me irá mostrando que más es posible hacer.

Veo que también te interesa el mundo de la visual, ¿es un área que te gustaría manejar mucho más en el futuro?

¡Si! Me interesa bastante. Incluso ahorita estoy trabajando como ghostwriter, estoy escribiendo una novela y he trabajado también como asistente de guionistas, entonces lo bonito es eso, que cuando uno confía y da el paso, no para recibir directamente sino para ver lo que uno puede crear, se abre un mar de posibilidades y nuevas puertas impresionante. Sin duda trabajó en todas las áreas artísticas que aparezcan y me despierten ese amor e interesen.

¿Se viene otro lanzamiento pronto o aún no lo tienes planificado?

Si, eso ya está listo y solo estamos viendo cuando lo alzamos cuanto antes. También  estoy terminando de pulir/componer otros proyectos. Pero te puedo adelantar que la foto del personaje del siguiente single estará a anda de mostrarse en redes, y pues que se viene mucha música para este año. 

¿Qué otros artistas o movimientos artísticos te han inspirado en tu carrera y en esta nueva etapa? 

Muchísimos. En cuanto al ámbito internacional, tengo la mirada a  Devendra Benhart, Jorge Drexler y Alex Turner, ya sea solo o con los Arctic Monkey, también Nathy pleuso, Bad Bunny, su último disco me pareció genial, Rosalía. Irepelusa también me parece maravillosa, y siento que todo lo que hace nos impulsa a todos los músicos nacionales a seguir haciendo arte e innovando. 

¿Qué le dirías a alguien que quisiera dedicarse al mundo artístico y que no se ha atrevido hacerlo al 100%?

Dos cosas. Lo primero con la frase “siempre hay que dar el salto porque después del miedo está la magia”, porque el único límite verdadero son los juicios que tenemos con nosotros mismos, y una vez que pasas ese miedo te das cuenta que no era tanto. Y lo otro, que tal vez sea un tip más práctico,  es siempre dar lo que te gustaría recibir, si por ejemplo uno dice “wow no tengo apoyo”, busca entre tus capacidades ayudar a alguien primero, y te aseguro que cuando lo hagas, la acción será recíproca. 

Con respecto a ese último punto, ¿sientes que has recibido apoyo dentro de la movida musical?

Uuy claro, muchísimo, y yo siento que una de las cosas más bonitas que pasan, y estoy muy agradecido, es cuando recibes un cumplido pero también, y más que todo, recibes el comentario de correción, de algo que no lo ve todo el mundo, me parece que es muy bonito, y tener a gente como Max Martinez, Siso o Boston Rex, que me han dado recomendaciones y tips, es lo máximo porque lo ayudan a uno a impulsarse y a tener una óptica más grande de cómo se hacen las cosas a nivel profesional, porque ahí es cuando te das cuenta que amas, tanto lo que conoces de costumbre como lo que puedes llegar a ser, y no apegarse a los prejuicios o ideas pre-establecidas, es el ver en qué se puede convertir lo que hacemos. El arte te ayuda a retomar esa mirada mágica del mundo, pero para ello necesitamos estar abiertos y tener valor. Entonces en verdad este ha sido un proceso muy lindo y de mucho aprendizaje, es descubrirse y ver cómo uno puede avanzar.

¿Tienes pensado hacer colaboraciones en un futuro cercano?

Yo no sé qué haré más tarde, pero si se me viene la oportunidad lo haré. Lo que sea que fluya y vaya en consonancia con lo que quiero hacer y transmitir es bienvenido, sea con otros músicos como con artistas visuales y más. Me encantaría seguir trabajando con otras personas porque uno puede compartir lo que uno tiene y aprender sobre lo que viene. 

¿Qué es lo que más esperas cuando termine la pandemia y regresemos a la “normalidad”?

Una de las cosas que más anhelo es ese momento es ponerme frente al micrófono, tomar aire y empezar a cantar en tarima, entonces hacer música en vivo es lo que más anhelo, y cuando sea y como sea, será bien recibido. Y con respectos metas, antes tenia muchas, antes trabajaba mucho con una libreta, con todo super anotado, pero con el tiempo he aprendido a canalizar eso y me he centrado, más que todo en seguir amando lo que amo y ver como fluyen las cosas. 

Ya para despedirnos, de lo que estás escuchando en el momento, ¿qué canciones recomendarías?

  1. The Last Shadow Puppets – Sweet Dreams T.N
  2. Gaiteros de San Jacinto – Fuego de cumbia
  3. Devendra Banhart – Freely
  4. Natty Peluso – Corashe
  5. The Beatles – Martha my dear
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