A.V.E., el proyecto de piano ambient construido desde la honestidad, nostalgia y curiosidad por otras vidas, ha estrenado su EP debut titulado Entre Buitres, material con sonidos que hablan sobre la memoria, los sueños, la fantasía y «los contrastes que nos abruman y nos mueven, en donde las voces son tejidas por la imaginación misma».

En palabras del músico «El objetivo es transformar el sistema de un individuo llevándolo a lo más básico y puro de su esencia. Sin pretensiones, no importa nada, sólo dejarse llevar. A.V.E. sigue la Filosofía EIY (Earn It Yourself), una práctica que enaltece la autosuficiencia y que pone como prioridad la música y la comunidad que se genera en torno a ella».

Entre Buitres es un disco conformado por 5 canciones que cuentan la historia de un hombre que pierde contacto con la realidad y se arroja al vacío pensando ser un ave.

El disco inicia con Neurosis, que cuenta con un hombre que comienza a alucinar; sube al techo del edificio donde vive y empieza a dejarse ir en la idea misma de ser un ave de verdad. Abraza el pensamiento, y empieza a agitar los brazos simulando iniciar un vuelo.

Seguido del track está Club Silencio, en donde el hombre se avienta al vacío y lo llena de felicidad sentir el viento en su rostro, abre los ojos y empieza a disfrutar la caída mientras las nubes acarician sus mejillas. En este punto, el hombre está seguro de ser un ave y se mantiene alegre de haberse aventado. Al final queda suspendido en el aire y va subiendo con lágrimas en los ojos en una especie de trance.

La historia continua con Celeste; aquí el hombre se mantiene suspendido pero ahora en dirección hacia el suelo y comienza a recordar episodios importantes de su vida que lo hacen ser infeliz. Esas tardes nubladas que lo hacen sentir incómodo o con ganas de morir, la sonrisa de ese amor que no funcionó, llegando de un empleo que detesta en una tarde lluviosa. Continua con 666, el hombre sigue cayendo lentamente y empieza a tener pensamientos de ansiedad; se imagina en su departamento mordiéndose los labios y los puños hasta sangrar, tiene un momento de ansiedad que lo lleva a arrepentirse y sentirse en un mundo poco comprendido donde al parecer lo más lógico es no haber estado nunca en él.

Para cerrar este disco en Solar, el hombre cierra los ojos y aparece en un lugar lleno de colores vibrantes, voltea a ver sus manos y se da cuenta que la respuesta de todo nunca existirá. Aunque la canción evoque felicidad su alma sigue destrozada y habita en un mundo incomprendido donde los humanos son carne que al final de la canción acaban siendo absorbidos por el universo.

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