Luego de descubrir el secreto del éxito en lo retro con canciones como “Treasure” o “Uptown Funk”, Bruno Mars se aferró a esta idea y la trabajó para entregar un álbum que aborda décadas musicales enteras. Y dándose cuenta de que por lo efervescente de su música y su personalidad, prácticamente puede hacer lo que le venga en gana y aún así tener éxito, el cantante nos presenta una parodia de sí mismo en su nuevo disco ‘24K Magic’.

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Bruno Mars es un sugar daddy y lo sabe. “24K Magic”, el primer sencillo del disco, es prueba fehaciente de esto. Derroche y pomposidad en toda su expresión, con un sintetizador muy ochentoso delimitando la melodía. Botellas de champaña, mocasines, anillos para el meñique, #blessed. Fue lo primero que supimos del álbum, y con buena razón, pues es el concepto que lo define.

El resto del disco va básicamente por esa onda: diversión, dinero, mujeres, sexo, fiestas. Es una oda a la sinvergüenzura. Y si bien no es un disco que te va a cambiar la vida, es bastante divertido, hasta en sus peaks más románticos, como el tema “Versace On The Floor”, que particularmente, podría ser el tema que resalta lo más interesante que tiene la placa discográfica.

La producción de todo el disco está hecha por el mismo Mars, bajo el nombre de Shampoo Press & Curl, lo cual justifica la superficialidad de las letras, pues no fueron precisamente su foco, sino sus habilidades como productor. Colaboraron otros productores, pero la mente maestra es el alter ego de Mars, un ente que rescató todo un universo de soul y lo moldeó para adaptarse sin problema al oído del público del siglo XXI.

“Versace On The Floor” parece un tema realmente especial, pues es la única balada lenta de todo el álbum, probablemente la más esperada entre los admiradores de su estilo más mellow, aunque “Straight Up & Down” se le acerca. Además, es el epítome del R&B de los 80 y principios de los 90, con elementos tan clásicos como los sintetizadores, el drum machine y las coristas que lo acompañan, que le dan esa atmósfera de ensueño. Y aunque empieza con la frase “Bajo el candelabro / estamos bailando solos”, la canción sigue transcurriendo para sacudirse todo lo empalagoso que podría aparentar, y la parodia se exponencia.

Un par de canciones más tarde aparece “Calling All My Lovelies”, que grita 90s por cada segundo que pasa. Y mientras le sigue “Finesse”, que se mantiene en ese sector de la línea del tiempo, pero más inclinado al soul, “Perm” se traslada un poco más atrás, emulando la pauta de los 60 que marcó James Brown con sus cornos y sus baterías.

Entre todos estos viajes en el tiempo, Shampoo Press & Curl no se olvida del aquí y el ahora, y adapta “That’s What I Like” al más moderno neo-soul y R&B, que tiene inherente la influencia de todo lo anterior, pero el beat es lo que la pone en contexto.

En definitiva, lo que tiene Bruno Mars para decir en su nuevo disco no recae específicamente en las letras. Estudiándolo desde ahí, ‘24K Magic’ no fue más que mero entretenimiento para el cantante. El plato fuerte es la producción y toda la exploración de sonidos de Mars en un disco compacto, con todo lo que ese término quiere decir. Es la música con la que Mars creció, y la que quiso revivir y plasmar, pues es la música que ama, que le influye, y que sabe que es influencia de prácticamente todo lo que está pegando en la actualidad. En ese sentido, el trabajo es una pieza impecable.

Bruno Mars - '24K Magic'
Bruno Mars hace un impecable trabajo como productor, complementando el divertido concepto con la época dorada del R&B.
4.0Nota Final
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