El nuevo ciclo de conciertos y experiencias multisensorial, Lo Real Maravilloso, tendrá su primera edición el viernes, 19 de junio en Teatrex El Bosque, en Caracas. Contará con la participación de los cantautores venezolanos José Delgado, Sebas Iribarren y Ray Mariño.

Más que una sucesión de shows en vivo, Lo Real Maravilloso propone una experiencia construida desde la contemplación, la cercanía y el encuentro humano.

Inspirado en la idea de “lo real maravilloso” desarrollada por Alejo Carpentier, entendida no como fantasía, sino como la capacidad profundamente latinoamericana de descubrir lo extraordinario dentro de nuestra propia realidad. El proyecto busca crear espacios donde la música dialogue con la sensibilidad, la naturaleza, la pausa y la experiencia colectiva.

La jornada comenzará a las 5:00 p.m. con la apertura de puertas y el inicio de la experiencia, concebida como un recorrido previo al concierto principal. A las 7:00 p.m. arrancará oficialmente el show, que reunirá a tres voces fundamentales dentro de la nueva sensibilidad de la canción venezolana contemporánea.

La experiencia también contará con un DJ Set after show especial de Los Hermanos Tropicantes, conformado por Danel Sarmiento y David González “Guarapo Simple”, quienes aportarán una selección musical pensada para acompañar el espíritu del encuentro y expandir el recorrido sonoro de la jornada.

El proyecto es dirigido por la productora Ana Díaz, reconocida por su trabajo en iniciativas fundamentales para la cultura venezolana reciente como las 100 Protagonistas, Festival Nuevas Bandas y los Premios Pepsi Music. Además de acompañar la trayectoria de importantes artistas y proyectos musicales del país. Junto a ella, un equipo integrado por Cecilia Jiménez, Carlos Gutiérrez, Gabriela Díaz, Paula Mesa, Isamar Díaz, Hoja Vargas y Giovannina Rodríguez Torcate construye la identidad conceptual, técnica, visual y narrativa de esta experiencia.

En tiempos donde gran parte del entretenimiento parece diseñado para el consumo rápido, Lo Real Maravilloso apuesta por otro ritmo: uno donde el arte vuelva a convertirse en refugio, conversación y territorio sensible cuya intención no es escapar de la realidad, sino habitarla de otra manera en la que todavía existen lugares donde una canción puede abrir una conversación honesta, donde un concierto puede sentirse como un abrazo colectivo y donde el encuentro conserva algo sagrado.