Britney Spears fue detenida por agentes de la Patrulla de Caminos de California el pasado miércoles por la noche en el condado de Ventura, bajo cargos de conducir bajo los efectos del alcohol o sustancias.

El arresto se produjo aproximadamente a las 9:30 de la noche, siendo procesada formalmente durante la madrugada del jueves. Según los registros oficiales de detención, la implicada ya ha sido puesta en libertad y tiene programada una comparecencia ante el tribunal el próximo 4 de mayo.

Un representante de Spears emitió una declaración calificando el suceso como un incidente inexcusable. El comunicado indica que la involucrada acatará los procedimientos legales correspondientes y buscará el apoyo necesario para implementar cambios estructurales en su vida personal.

Asimismo, se informó que su entorno familiar cercano colaborará en la elaboración de un plan orientado a garantizar su bienestar futuro, mientras sus hijos permanecen bajo su cuidado durante este periodo.

En el ámbito profesional, Britney Spears concretó recientemente la venta de su catálogo musical y diversos derechos asociados a la firma Primary Wave. A principios de año, manifestó a través de sus canales digitales la decisión de no volver a realizar presentaciones artísticas en territorio estadounidense, citando razones de alta sensibilidad. No obstante, expresó su intención de retomar su actividad profesional próximamente en el Reino Unido y Australia, posiblemente en compañía de su hijo.

Cabe recordar que la artista obtuvo el cese de su tutela legal de trece años en 2021. Desde entonces, ha mantenido un perfil público limitado, sin publicar material discográfico desde 2016 ni realizar conciertos en vivo desde su última gira en 2018. Aunque en 2019 se planificó una residencia de espectáculos en Las Vegas, el proyecto fue suspendido indefinidamente.

Actualmente, Spears sostiene que utiliza plataformas digitales para procesos de sanación personal tras haber superado diversas crisis que pusieron en riesgo su integridad.