El pasado 30 de enero, el artista venezolano Diego Franco alcanzó un hito en su carrera al convertirse en el primer talento emergente de la movida venezolana en participar en el reconocido Festival de la Sandía de Paine, uno de los encuentros culturales más masivos de la temporada estival en la zona sur de la Región Metropolitana en Chile.
Franco fue el encargado de abrir la jornada frente a más de 5.000 personas, en un show que contó con más de un mes de preparación junto al equipo ejecutivo de The Culture Makers. La presentación no solo consolidó su propuesta artística en un escenario de gran formato, sino que también representó un avance significativo para la comunidad de talentos venezolanos radicados en Santiago de Chile, una de las escenas emergentes más activas fuera de Venezuela.
Su participación en el festival deja abierta una puerta para que más artistas de la diáspora puedan ocupar espacios de alta visibilidad dentro del circuito cultural chileno, fortaleciendo el intercambio y la presencia de nuevas voces en escenarios masivos.
Diego Franco, quien recientemente comenzó a profesionalizar su proyecto como solista, trabaja actualmente en la construcción de su catálogo musical con una propuesta que transita entre lo urbano, el reggaetón, afro, R&B, trap y rap. Su versatilidad lo perfila como una de las nuevas promesas de la escena.
Hace pocos días estrenó su más reciente promocional, Atlántico, junto a Dan Bysser, disponible en Spotify. Con este lanzamiento, el artista comienza a expandir su universo creativo, apostando no solo por la música, sino también por el desarrollo audiovisual que acompañará esta nueva etapa.
La presentación en el Festival de la Sandía de Paine marca así un punto de inflexión en su trayectoria y proyecta a Diego Franco como una de las figuras emergentes a seguir dentro de la diáspora venezolana en Chile.
