El regreso de Joji con su nuevo material discográfico, titulado Piss In The Wind, marca un hito en su carrera al ser su primer trabajo bajo su propio sello independiente, Palace Creek.
Lanzado oficialmente el 6 de febrero de 2026, el álbum se presenta como una odisea experimental de 21 canciones que encapsula la evolución del artista nipo-australiano, distanciándose de la pulcritud comercial de sus éxitos anteriores para abrazar una estética más cruda y fragmentada.
En esta producción, Joji logra un equilibrio complejo entre su pasado sonoro y un presente mucho más arriesgado. El disco abandona la estructura de baladas convencionales, como la recordada Glimpse of Us, para adentrarse en un sonido que mezcla el lo-fi de sus orígenes con pinceladas de indie rock, ritmos de club y texturas atmosféricas.
La brevedad de las pistas es una de las características más distintivas; muchas piezas funcionan como viñetas impresionistas que apenas superan los dos minutos, creando una sensación de inmediatez y, en ocasiones, de una fragilidad intencionalmente inacabada.
Líricamente, el álbum profundiza en la melancolía y la introspección que han definido su marca personal. Temas como If It Only Gets Better y Past Won’t Leave My Bed exploran el agotamiento emocional y la nostalgia, mientras que colaboraciones con artistas como Giveon, Yeat y Don Toliver añaden capas de dinamismo al conjunto.
La producción se siente visceral, permitiendo que la voz de Joji, a menudo sumergida en efectos y ambientes densos, transmita una vulnerabilidad sin filtros.
Piss In The Wind no busca ser un álbum de éxitos radiales, sino una declaración de independencia creativa. Es un collage sonoro que exige una escucha atenta para descifrar sus matices, consolidando a Joji no solo como un referente del pop alternativo, sino como un artista que no teme desmantelar su propia fórmula para mantenerse fiel a su visión.