Gigante, el sexto trabajo en estudio de Leiva, es el testimonio definitivo del artista madrileño, un autorretrato esencial de canciones cautivadoras.
Un disco que muestra la irrefutable lucidez creativa que le atraviesa, la plenitud de una sensibilidad compositiva que nos trasporta a un universo único, evocador, arrollador y emotivo.
El último adelanto de Gigante fue Caída libre, deliciosa e inquietante canción a guitarra y voz, donde, acompañado de Robe Iniesta, se araña la recomposición del puzle interior aun a sabiendas de que las piezas no encajan, un acongojante retrato de la depresión, circunstancia por la que pasó uno de sus mejores amigos.
La gestación de Gigante trascurrió a uno y otro lado del Atlántico en estudios de Madrid, Ciudad de México y Texas, en sesiones de grabación producidas por Carlos Raya, Adán Jodorowsky o el propio Leiva y mezcladas por Raya o Gerardo “Jerry” Ordoñez.
La masterización corrió a cargo de Ted Jensen en Sterling Sound, en Nashville. Como es habitual en sus trabajos Leiva se encargó de tocar la mayor parte de los instrumentos: guitarras —acústica y eléctrica—, bajo, batería y percusiones, completando el imponente cuadro sonoro con músicos de su más extrema confianza como el productor Carlos Raya (pedal steel y guitarras —eléctrica, acústica y barítono—) y su compañero de directos, Cesar Pop (piano, Hammond, mellotrón, sintetizadores, Wurlitzer,) a los que ocasionalmente se sumaron otros miembros de la Leiband (alguna batería de Niño Bruno, coros de Esmeralda Escalante, de Ainda, y guitarra eléctrica y coros de su hermano Juancho, de Sidecars).
Y, aunque la única colaboración estelar del disco es la voz de Robe, y que es el propio Leiva quien lleva el peso de las secciones rítmica y melódica, en las entrelineas de los arreglos, Gigante cuenta con la reconfortante presencia de buenos colegas que hacen aportaciones muy puntuales como Ovidi Tormo y Natxo Tamarit de Los Zigarros, Adán Jodorowsky, Mateo Sujatovich a.k.a. Conociendo Rusia, Bernardo Rodríguez de Bunbury, Aurora García de Aurora & The Betrayers, Julien Boyé de Nouvelle Vague o la actriz y cantante Chiara Parravicini, entre otros pocos y selectos artistas de un círculo de cercanos.
Como remate a estas aportaciones el disco se nutre también con la eventual participación de un coro infantil y un cuarteto de cuerdas.