Entre el miedo y la esperanza. Adiós Cometa presenta Un destello de luz, un álbum que nace del contraste.
En medio de la necesidad de huir y la decisión de quedarse, el segundo álbum de estudio de la banda costarricense marca un momento de madurez artística, donde las canciones dialogan entre sí como partes de un mismo recorrido emocional. ‘Esta vez sentimos que todo tiene coherencia. Es un disco más oscuro, más pensado’, explica Pablo Matamoros.
Las canciones de Un destello de luz fueron tomando forma de manera colectiva, a partir de ideas iniciales que crecieron en el ensayo y se transformaron con el tiempo. El álbum se construye como un viaje de capas, tensiones y respiraciones. ‘Es una vista más hacia adentro’, señala Gabriel Piedra, sobre un proceso que llevó a la banda a explorar sin miedo nuevas métricas, cruces de voces y dinámicas más pesadas.
A nivel sonoro y emocional, el disco profundiza en la identidad de Adiós Cometa: guitarras angulares, pasajes ambientales, distorsión contenida y una búsqueda constante por sonar crudos, grandes, cercanos a la experiencia en vivo.
‘Nos hemos permitido probar y fallar, combinar voces, arriesgar más. Esa confianza nos la ganamos con el tiempo’, comenta Pablo. El álbum se despliega, de manera pronunciada, en dos mitades: un lado A más directo y un lado B que se hunde en terrenos más densos, lentos e introspectivos.
Un destello de luz enfrenta los grandes miedos sin esquivarlos: la pérdida, la memoria, la soledad, la responsabilidad de dejar un legado. Cuatro de los cinco integrantes son padres, y esa experiencia atraviesa el disco de forma honesta, sin idealizaciones. ‘Ver la música como algo que pueda quedar para nuestros hijos le da otro peso a lo que hacemos’, reflexiona Ema. ‘Hay un sentimiento de memoria, miedo, olvido, soledad, pero también esperanza. En medio de todo lo malo, vale la pena luchar por lo bueno que hay’, resume Jonathan Villalobos.
El lanzamiento marcará el inicio de una nueva etapa para Adiós Cometa, que ya tiene fechas confirmadas en Latinoamérica y proyecta una gira por Europa durante el segundo semestre del año, consolidando un camino artístico guiado por la honestidad emocional y la búsqueda constante de sentido.