La serie documental Cuando nadie me ve, producida para Movistar Plus+, ofrece un recorrido exhaustivo por la trayectoria profesional y la esfera privada de Alejandro Sanz.
A través de tres capítulos, la producción se adentra en el análisis de su discografía y en los eventos que han marcado su relevancia mediática. Un segmento sustancial de este relato se dedica a la relación del artista con Shakira, con quien ha consolidado una de las alianzas creativas más persistentes de la industria musical, generando piezas que se han integrado de forma definitiva en el imaginario colectivo hispanohablante.
El tercer episodio profundiza en la naturaleza de este vínculo, el cual se remonta a su primer encuentro en un estudio de grabación en Miami.
En este espacio, ambos músicos exponen la química profesional que facilitó el éxito de colaboraciones como La Tortura, Te lo agradezco, pero no y su trabajo más reciente, Bésame. El documental utiliza testimonios directos para desmitificar los rumores sentimentales que los han rodeado durante décadas. Mientras Shakira destaca la lealtad incondicional de Sanz en momentos críticos, el cantante subraya que el valor de su conexión reside en una amistad que trasciende las dinámicas del mercado o el escrutinio de la prensa.
La narrativa aborda con pragmatismo las especulaciones sobre un posible romance. Los protagonistas coinciden en que su afinidad se basa en la complicidad y el sentido del humor, dejando claro que nunca existió una historia de amor formal.
Alejandro Sanz sostiene que el vínculo actual es demasiado significativo para verse afectado por conjeturas externas. En declaraciones complementarias, el artista enfatiza la autenticidad de Shakira y la capacidad mutua para detectar sus estados anímicos, reforzando la idea de que su relación es un pilar de apoyo recíproco.
El documental presenta esta unión como una estructura sólida de admiración mutua que garantiza la continuidad de su colaboración artística en el futuro.