En este año 2017, se cumplen cuatro décadas del lanzamiento en el Reino Unido y los Estados Unidos de ‘Animals’: el disco que se convertiría en su decimo álbum conceptual.

Cuarenta años después, este álbum se mantiene vivo y presente en cada generación que identifica el mensaje expresado. Ese sentido de crítica social que empapa las letras, junto la composición musical; viene derivado de un libro escrito por el británico pseudónimo George Orwell en 1945. La novela, por sí sola sumerge en la ficción del relato al lector que alcanza a caracterizar cada animal: con la estructura que constituye la sociedad y sus ambiguos estatus; pero, lo interesante es que el autor, plantea la historia desde el contexto político ruso de la época.

Para 1976, David Gilmour y Roger Waters comparten la composición del álbum, grabado en el nuevo estudio de la banda en Londres, ambos, en esta década que gestiona el punk como contracultura, desde su rebeldía a todos los parámetros de la sociedad establecidos; causa que Pink Floyd se acerque también a esa crítica social en torno a los procesos industriales y políticos de Inglaterra, desde su propio perfil musical psicodélico criticado por los influyentes “Punk’s”. Este hecho define el concepto del álbum inspirando los títulos de cada tema, con las referencias y características sociológicas implícitas en los animales seleccionados de ‘La Rebelión en la Granja’.

Ahora, si bien la novela de Orwell está encaminada en juzgar al comunismo totalitarista de Stalin en Rusia, durante el mismo año que finaliza la segunda guerra mundial; los compositores, le dan un sentido más cercano al contexto histórico-político del momento en que se crea el álbum, connotando así los tres principales animales que interpretan y forman parte de la composición musical, distribuidos en cinco temas: “Pigs on the wing” desde sus dos partes para comenzar y finalizar el disco; “Dogs” con una duración de diecisiete minutos, donde David y Roger comparten la voz principal del tema, siendo la única con la participación de Gilmour como cantante en todo el disco; de nuevo aparece el cerdo con “Pigs (Three Differents Ones)” en once minutos de música; finalmente “Sheep” establece la triple conceptualización animal con una grabación que consta de diez minutos para ese tema.

Durante los primeros diez años de Pink Floyd, desde su debut en el año 67 con el álbum ‘The Piper At The Gates of Dawn’; con y sin la presencia de Syd Barret, pudiésemos considerar el transito del rock psicodélico que define a la agrupación, con esos elementos musicales referentes al espacio exterior, partiendo de temas como: “Astromy Domine”, “Interstellar Overdrive” del mismo primer disco; luego con “Set The Controls For The Heart Of The Sun” del disco “A Saucerful of Secrets” y por supuesto el álbum “The Dark Side Of The Moon” con la canción “Eclipce” del mismo.

Es curioso revisar que el planteamiento de ‘Animal’ está más enfocado en el ser humano desde sus paradigmas sociales, esa expresión de disgusto por los parámetros establecidos para categorizar nuestra sociedad principalmente según lo que considero entre “opresores y oprimidos” solo por nombrar alguna de esas  divisiones… Llevado ingeniosamente al lenguaje musical en este caso, por la banda que permanece con el record del disco con mayor permanencia en las listas Billboard de la historia (‘The Dark Side Of The Moon’). Con efectos nuevos en las guitarras y los sintetizadores prácticamente estrenándose en su recién construido estudio de grabación; además de contar con toda una innovadora gama (para la época) de instrumentos electrónicos: es como se aprecia en la composición un cierto tono en la música más oscuro, a diferencia de los anteriores temas antes mencionados, con sus metáforas alusivas al espacio y el universo.

El primero de octubre del 2016, Roger Waters realizó un concierto en la Plaza de la Constitución de Ciudad de México (el Zócalo). Se valió del espacio frente al antiguo Palacio del Ayuntamiento ahí ubicado y su par de estructuras, para ofrecer todo un espectáculo de luces, decorando ambas edificaciones con un par de grandes chimeneas humeantes en cada una: a modo de replicar las originales de la “Battersea Power Station” en Londres que inspira la portada producida por los diseñadores gráficos ingleses; agrupados  como “Hipgnosis”, siendo comúnmente solicitados para este tipo de trabajo en diversos álbumes de Pink Floyd.

Frente a más de trescientos mil espectadores presentes aquel día: Waters, interpreta “Pigs (Three Differents Ones)”, siendo el autor titular del tema; expresa una contundente crítica con esa canción dirigida al actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump; a través del juego de luces y proyecciones visuales de imágenes alusivas a Trump, como por ejemplo montajes de su rostro con el cuerpo de un cerdo, la cara del presiente con un cuerpo de mujer y así muchas imágenes más que rotan a lo largo de once minutos de música… Literalmente la última frase proyectada en letras gigantescas al final de la canción es: “Trump eres un pendejo”.

Actualmente este álbum conceptual, con cuarenta años de recorrido histórico, sirve desde la música como armamento de reflexión y llamado de conciencia para expresar disgustos a la distribución de los poderes mundiales; en manos de los Pigs que controlan a los Dogs y ambos manipulan a la Sheep. ‘Animals’ es un disco que trasciende de la literatura partiendo en “La rebelión en la Granja”, hasta la música para obtener el pleno disfrute del auditivo éxtasis.

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