La historia de la psicodelia venezolana es complicada. Desde su nacimiento en los 60 con proyectos como ‘La Ofrenda’ de Vytas Brenner o el debut de Ladies W.C., este sonido ha tenido su espacio propio en la escena aunque ha pasado poco a poco de proyectos rockeros a la electrónica, llevándonos finalmente a Dioslepague.

El grupo es ya una banda de culto en la escena alternativa local y es fácil entender porqué. Aunque son claramente un proyecto electrónico siempre estuvo conectado al rock, sus beats se combinan con las guitarras distorsionadas para crear un sonido bastante único particularmente en su debut de 1999 ‘Música para los apóstoles madres’.

El disco cuenta con un elenco musical estelar, producido por Cayayo Troconis y Sebastián Araujo de Sentimiento Muerto y Dermis Tatú, sumado a los miembros de la banda Andrés Astorga (Dj Trujillo), Jonathan Bellomo (Charliepapa), Yunior Lobo (La Pequeña Revancha) y Andrés Sosa (Submarino) quienes en el tiempo se han vuelto piezas clave de nuestro rompecabezas alternativo.


El disco abre con “Chanelone” que empieza con una grabación de radio venezolana, antes de darle su espacio a la guitarra distorsionada mientras las baterías van dando pistas de un proyecto electrónico con mucho rock en su ADN. “Estrellador” abre las puertas de la psicodelia con un tono más downtempo y las primeras pinceladas del sintetizador que cubre todo el disco.

“Tus nalgas ricardas” trabaja la sensualidad con psicodelia combinado  con los ritmos de nuestro folclore, quizás influenciados por Vytas; la canción va en una subida constante apoyando sus ritmos en una guitarra acústica. Ese toque de sensualidad consigue su lado oscuro en “Acetato” donde el grupo lanza al aire la fría pregunta “¿Cambiarías amor por saliva?” sobre los sintetizadores de Cayayo Troconis. Ambas son una buena demostración de que tienen una visión diferente de la psicodelia a otros artistas de la escena.


El grupo vuelve a la distorsión en el caos calculado de “Fluorestatica” que sirve como interesante contraste para la bailable “Papuas retroespas” donde Cayayo vuelve a participar directamente aunque está vez en las guitarras, mostrando un lado como instrumentista diferente al que se suele ver del músico.

La combinación de ritmos sigue en “Bond, Jamie Bond”, donde la banda salta sin demasiada dificultad entre el surf rock y la salsa en su corta duración, antes de pasar a la ambiental “Reflex” que recuerda a lo más accesible de Radiohead por su uso de las las guitarras y la forma en que por momentos las ahoga el sintetizador. El tema se convierte casi sin aviso en “Azul Análoga” donde la voz de Bellomo toma prioridad por un momento antes de dejarle el espacio al sintetizador de Troconis.

“Love Cabimas” sigue subiendo los tonos electrónicos con unos teclados que podrían formar parte de la banda sonora de ‘Viaje a las estrellas’. Vuelven a combinar estilos en la lenta “Playa venus” quizás el momento más sensual del disco y que sirve como aviso al trabajo posterior de Andrés Astorga como Dj Trujillo. La banda se abre a ritmos de hip hop con la llamativa “Páramo Love”  aunque el experimento es demasiado corto para dar resultados trascendentes.


El disco cierra con la indie “Conquistador sincrónico” y la distorsionada “Frecuencia: Soledad” un tema que tiene una importante influencia en mucho del rock maracucho de la actualidad.

A pesar de no ser nombrado con frecuencia la banda tiene una marcada influencia en nuestra escena alternativa. Proyectos como Todosantos o Masseratti 2 Lts podrían haber sonado bastante diferente sin ellos, así mismo su peso en el nacimiento de Los Andes Electrónicos es clave, y les permitió cobijar nombres como Submarino, Duplex o Barbosa así como el proyecto en solitario de Astorga como Dj Trujillo.

Dioslepague se ha vuelto una banda de culto, pero su importancia no puede ser subestimada.

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