Karina iba a dar un concierto íntimo en las salas de Cinex, pero una masiva movilización cívica que tuvo lugar el pasado 19 de abril la hizo pagar las multas aeroportuarias y adelantar la fecha de su llegada a Venezuela. Su único interés: apoyar al país que la vio crecer como cantante.

Por supuesto, el concierto fue postergado y aún no hay una nueva fecha estipulada para su realización. Unos hablan de cancelación. Pero lo cierto es que Karina no se siente cómoda al hablar de un evento musical en medio de la difícil situación venezolana.  

“Me siento avergonzada cuando hablo de promoción de un concierto, que es sinónimo de alegría y diversión, en medio de un momento tan complicado como el que estamos viviendo actualmente. La realización del show ahora estará sujeta a lo que pase en el país”, afirma la artista, quien junto con Kiara, es una de las exponentes de la música pop venezolana de los años 80.

Por lo pronto, Karina sí se atreve a hablar de su más reciente producción discográfica ‘Tequila y rosas’, del que ya había dado un abrebocas el año pasado y en el que versiona sus icónicos temas al estilo de la música mexicana y otros con nuevos arreglos técnicos.

-Tequila y rosas muestra una innovadora etapa en su carrera que, además, incluye un cambio de look.

-Siempre me ha gustado divertirme con todo lo que hago y en todas mis facetas. Además, el que no cambia, termina por extinguirse. Esta nueva apariencia es una especie de caricatura de mí misma que se opone a los estereotipos de la mujer perfecta y operada. Tengo una personalidad propia que se asemeja más a esto que ahora soy: llevo tatuajes (temporales, claro) y peinados diferentes. A lo mejor una miss se verá disfrazada, pero yo considero que a mí se me ve bien.  

-¿En qué se inspiró para crear el concepto del disco?

-Esta producción la quise concebir de dos maneras. El lado A, que es Tequila, cuenta con versiones de los temas de Rudy La Scala en tonos muy rancheros. Suenan “Mi vida eres tú”, “Por qué será”, las canciones emblemáticas que ya todos conocen. Y no hay nadie más Rudy que yo. El lado B es muy pop con canciones tan rosas como yo. De esta manera, puedes encontrar piezas nuevas y otras muy recordadas de mi carrera como cantante.

-¿Por qué piensa que es necesario revivir temas como “Sé cómo duele” y “Desde mi ventana”?

-De alguna forma kármica me siento unida a Rudy y a estas canciones que han definido lo que soy. Ellas tienen melodías que son eternas y que pueden ser cantadas por mucho tiempo más. Canciones como “Sé cómo duele” comprueban todo lo que estoy diciendo.

-¿Se siente atrapada en sus piezas clásicas?

-Todos los cantantes somos víctimas de nuestras canciones más importantes. Y como ellos, no puedo prescindir de los temas que me hicieron famosa. Este es mi pasaporte, lo que me distingue y mi bandera. No todo el mundo tiene canciones que después de tantos años la gente las sigue recordando. Yo tengo esa suerte.

-Estas canciones fueron escritas en otro contexto de país. ¿Ha pensado adaptarlas al presente nacional?

-No. No soy compositora. Además, yo separo la música de mis convicciones como venezolana, como mujer, madre, y amiga. A veces la gente me pregunta: “¿No te fastidia cantar lo mismo una y otra vez?”, y la verdad es que sí, me fastidia, pero sé que la gente lo espera porque es un momento de comunión con todo lo que nos rodea. Allí te das cuenta de la trascendencia de lo que has hecho. Sin embargo, uno siempre les da algo de oxígeno para que los temas se oigan mejor.

El concierto que pronto será

-¿No le parece extraño que se estén haciendo conciertos en las salas de cine?

-Muy raro. Pero todo se ha transformado. La gente siempre busca crear nuevas maneras de llegar al público y esta es una de ellas.

-Pero las salas de cine, al menos las venezolanas, no están adaptadas para un concierto. ¿Cómo funcionan los shows que ahora se organizan en lugares como estos?

-Durante mis primeros cuatro años de carrera me presenté en muchas plazas y auditorios. Nunca le vi la cara a nadie, pues siempre eran multitudes de personas las que asistían. Hace aproximadamente 13 años, cuando empecé a cantar en lugares más pequeños, me di cuenta de lo divino que era estar en un lugar más íntimo y compartir de una forma más directa con quienes me han apoyado tanto. Creo que se trata de darle gracia a las cosas que haces.

-En las salas de cine, por ejemplo, no cabe un piano. De darse el concierto que organiza Cinex, ¿cantará en vivo o se apoyará en pistas?

-Será un show totalmente en vivo. Ya lo ha hecho Guaco, Caramelos de Cianuro y ahora será mi turno de llevar mi arte, mi música a esta nueva ventana de espectáculos.

Comentario

comentario

A %d blogueros les gusta esto: